Todavía hay organizaciones que consideran la gestión de proyectos como un overhead. Un coste que se puede evitar asignando al técnico más disponible la tarea de "coordinar" el proyecto además de su trabajo habitual. O que creen que con un buen equipo técnico y voluntad, los proyectos se sacan adelante sin necesidad de dirección profesional.
Los datos cuentan otra historia.
Las tres organizaciones de referencia mundial en gestión empresarial y tecnológica —PMI, McKinsey y Gartner— han publicado estudios con cifras que no admiten interpretación ambigua. La gestión de proyectos no es un extra. Es un factor determinante en el resultado económico de cualquier organización.
Lo que dicen los datos
PMI — Pulse of the Profession
Según el Project Management Institute, el 11,4% del presupuesto invertido en proyectos se pierde por una gestión ineficaz. No por problemas técnicos, no por cambios de mercado, no por factores externos. Por gestión ineficaz.
En una empresa que invierte 1 millón de euros al año en proyectos, eso son 114.000 € que se evaporan por falta de planificación, seguimiento deficiente, alcance no controlado y riesgos no gestionados.
El informe Pulse of the Profession del PMI, basado en encuestas a miles de profesionales de proyecto en todo el mundo, identifica las causas principales de esa pérdida:
- Cambios de alcance no controlados (scope creep). El proyecto empieza con un alcance definido pero va creciendo sin que nadie ajuste plazos ni presupuesto. Cada "pequeño cambio" suma hasta que el proyecto ya no se parece a lo que se aprobó.
- Ausencia de metodología formal. Cada proyecto se gestiona "como se puede", sin un framework común, sin procesos estandarizados. Lo que funciona en un proyecto no se replica porque no hay estructura que lo permita.
- Comunicación deficiente entre stakeholders. Expectativas no alineadas, decisiones que no se comunican a tiempo, equipos que trabajan sobre supuestos diferentes. La falta de comunicación estructurada es un multiplicador de errores.
- Gestión de riesgos reactiva. Los riesgos se abordan cuando ya son problemas. No hay identificación temprana, no hay planes de contingencia, no hay margen para absorber imprevistos.
McKinsey — Proyectos tecnológicos
Un estudio de McKinsey & Company específico para proyectos de IT reveló que los proyectos tecnológicos mal gestionados superan el presupuesto en un 45% de media y se retrasan un 7% respecto al cronograma planificado.
Y lo más preocupante: el 17% de los proyectos de IT fracasan de forma tan severa que amenazan la existencia misma de la empresa.
McKinsey identificó patrones específicos en los proyectos tecnológicos fallidos:
- Subestimación sistemática de la complejidad. Los proyectos de IT involucran dependencias técnicas, integraciones, migración de datos, formación de usuarios. Cada uno de estos elementos tiene riesgos propios que rara vez se cuantifican correctamente al inicio.
- Falta de alineación entre IT y negocio. El departamento técnico construye una solución que cumple con las especificaciones pero que no resuelve el problema real del negocio. Dos mundos que hablan idiomas diferentes sin un traductor en medio.
- Gobernanza débil. Sin un mecanismo claro de toma de decisiones, los proyectos se paralizan esperando aprobaciones, acumulan cambios no evaluados y pierden inercia en los momentos críticos.
Gartner — Eficiencia en entrega estratégica
Según Gartner, las empresas con prácticas sólidas de gestión de proyectos son un 28% más eficientes en la entrega de iniciativas estratégicas que aquellas sin una estructura formal de project management.
Un 28% no es una mejora marginal. Es la diferencia entre entregar 10 proyectos al año o entregar 13 con los mismos recursos.
Lo que Gartner define como "prácticas sólidas" incluye:
- Una PMO funcional que estandarice procesos, priorice el portfolio y facilite la toma de decisiones
- Metodologías consistentes aplicadas de forma adaptada a cada tipo de proyecto (no un framework rígido, sino un enfoque estructurado con flexibilidad)
- Métricas de rendimiento que permitan medir avance real, detectar desviaciones temprano y reportar con datos, no con percepciones
- Gestión del talento que asegure que los PMs tienen las competencias necesarias para el tipo de proyectos que gestionan
Lo que significan estas cifras en la práctica
Los datos de PMI, McKinsey y Gartner confluyen en un mensaje claro: la ausencia de gestión profesional de proyectos no es un ahorro. Es una pérdida.
Una mala gestión se traduce en:
- Retrasos. Proyectos que debían durar 6 meses se estiran a 10. La ventana de mercado se cierra. El coste de oportunidad se dispara.
- Sobrecostes. Presupuestos que se desbordan porque nadie controla el alcance, los cambios ni los riesgos. Cada mes de retraso suma costes de personal, licencias, infraestructura.
- Retrabajos. Entregables que se rechazan porque no cumplen con lo que se esperaba. Código que se reescribe, configuraciones que se rehacen, documentos que se revisan tres veces.
- Desgaste del equipo. Profesionales talentosos que se queman en proyectos caóticos. Horas extra, frustración, rotación. El coste de perder talento por un proyecto mal gestionado rara vez se contabiliza.
- Pérdida de oportunidades. Mientras un proyecto se estanca, la competencia avanza. El mercado no espera a que termines de arreglar lo que debería haberse hecho bien desde el inicio.
Un proyecto sin dirección profesional avanza sin rumbo. Puede llegar a algún sitio, pero probablemente no al que se necesitaba, no en el tiempo previsto y no con el coste presupuestado.
Lo que cambia con gestión profesional de proyectos
Las mismas fuentes que documentan los costes del fracaso también documentan los beneficios de hacer las cosas bien. Las organizaciones que invierten en gestión profesional de proyectos reportan consistentemente:
- Mayor predictibilidad en plazos y costes. No perfección (los proyectos siempre tienen incertidumbre), pero sí un rango controlado de desviación en lugar de sorpresas al final.
- Mejor alineación entre lo que el negocio necesita y lo que el proyecto entrega. Porque hay alguien que se encarga de mantener esa conexión durante toda la ejecución.
- Equipos más sostenibles. Carga de trabajo controlada, expectativas claras, prioridades definidas. Profesionales que rinden más porque no están desgastados por el caos.
- Toma de decisiones basada en datos. No en la intuición del último que habló en la reunión, sino en indicadores que reflejan el estado real del proyecto.
- Capacidad de aprendizaje. Lecciones aprendidas que se documentan, se comparten y se aplican al siguiente proyecto. Cada proyecto mejora al siguiente.
Cómo lo hacemos en Urvi Project
Gestionamos proyectos tecnológicos con un enfoque que integra las mejores prácticas de los frameworks reconocidos —PMI, PRINCE2, Agile— adaptadas a la realidad de cada organización. No aplicamos plantillas. Aplicamos criterio profesional.
Nuestro acompañamiento cubre todo el ciclo del proyecto:
- Metodologías adaptadas. No imponemos un framework. Evaluamos el tipo de proyecto, la madurez del equipo y el contexto organizacional para aplicar el enfoque que mejor funcione: predictivo, ágil o híbrido.
- Gestión del cambio. Porque la implementación técnica es solo una parte. Acompañamos a las personas que van a usar lo que el proyecto entrega, desde el inicio hasta que lo hacen suyo.
- Coordinación con partners tecnológicos. Gestionamos la relación con implementadores, consultores y proveedores para que todos trabajen alineados hacia el mismo objetivo.
- Seguimiento basado en indicadores. SPI, CPI, burn rate, velocity, lead time. Las métricas que correspondan al tipo de proyecto, reportadas con frecuencia y con enfoque en acciones, no en burocracia.
- Integración con la cultura y herramientas de la empresa. No llegamos con nuestro software, nuestros templates y nuestras reglas. Nos adaptamos a tu ecosistema y lo fortalecemos desde dentro.
El objetivo siempre es el mismo: que las empresas ejecuten sus iniciativas sin detener su operación diaria, mantengan un trabajo coordinado entre áreas, reduzcan riesgos y desviaciones y logren resultados medibles.
La conclusión que los datos imponen
Las empresas que invierten en una buena gestión de proyectos no solo entregan más. Entregan mejor. Y en un entorno cada vez más competitivo, donde los márgenes se estrechan y la velocidad de ejecución marca la diferencia, eso es lo que separa a las organizaciones que avanzan de las que sobreviven.
¿Quieres que tus proyectos entreguen mejor?
Acompañamos proyectos tecnológicos desde el inicio hasta el cierre. Con metodología, con datos, con foco en resultados y con el equipo siempre en el centro.